viernes, 6 de agosto de 2010

Penang: Colonialismo británico y tradición china


Otro fin de semana de quedarse en Malasia pero salir de Kuala Lumpur. Como sucede con la mayoría de sitios en la Península Malaya, si hubiera cogido un autobús habría tardado unas 6 ó 7 horas en llegar, pero en avión son solamente 40 minutos. Estoy hablando de Penang.

Ya a finales del siglo XVIII, la Compañía Británica de las Indias Orientales le había echado el ojo a la isla y la había convertido en algo así como un protectorado, y aunque posteriormente les causase "problemillas", a principios del siglo XIX, formó parte oficial de los establecimientos británicos en Asia.

Así es que la capital de Pulau Pinang ("isla de Penang" en Bahasa Malaysia), George Town, respira un estilo colonialista por todas partes: edificios oficiales, alcaldía, varias iglesias, las calles... el Fuerte Cornwallis, el reloj de la Reina Victoria...


¿Por todas partes? No, no todas.
Penang es además famosa por ser uno de los pocos sitios de Asia donde los chinos (que están por todo el mundo) se han "mezclado" con la raza local, en este caso los malayos, dando lugar a la cultura "Baba Nonya". Vamos, que también se respira mucha inspiración china.


De esta forma, otra de las cosas que abunda en George Town son las "Kongsi": Mansiones de antiguos clanes de chinos. Sí, he dicho clanes; antiguas sociedades familiares de chinos. Algunos de esos clanes tienen aún descendientes vivos de los miembros fundadores. Hablo de dinastías de más de 40 generaciones.

La más importante de ellas, por su historia, es la Khoo Kongsi, construida originalmente a mitad del siglo XIX; era tan lujosa, elaborada y ornamentada, que cuando se quemó a finales del siglo XIX, todos atribuyeron dicho evento a la envidia de los dioses. La casa fue recosntruida entonces con menos pretensiones:


Están también la Cheah Kongsi...


... y alguna más (no son pocas)...


... pero no me acuerdo de todos los nombres.

Para comer, un monzón inesperado nos obligó a entrar y quedarnos en un "Kedai makanan dan baisikel", lo que viene a ser... un restaurante y tienda de bicicletas, todo en uno. Sí, como lo oyes.


Tras las visitas, nos fuimos a tomar algo al último tramo de Jalan Penang, zona de todos los garitos, bares y discotecas.

Jago y Hopkins. Ojicos afectaos y... blanco nuclear!

Entre ellas, la más destacable: "Slippery Senoritas"...

"Slippery Senoritas", o Señoritas Escurridizas

...por donde también salimos por la noche. Zona bastante recomendable.

Al día siguiente, nos fuimos a ver el Kek Lok Si, un templo chino enorme, que más que un templo es un complejo de ellos.

Allá en lo alto de la colina está el Kek Lok Si

La subida serían unos 5 minutos cuesta arriba... pero está completamente rodeada de puestos y tienduchas, y llena literalmente de gente local, y entonces se tarda casi 20 minutos. Y se hace agobiante y espesa.

¡Que no quiero comprar, déjeme subir!

Al llegar a la cima de la colina, a la base del complejo, el ambiente cambia mucho (afortunadamente) y empieza a ser bastante imponente.


Se aprecia mejor en el vídeo:


Más arriba está la la hilera de estatuas de Buda, más estancias del templo, y la pagoda.


Ah, y la terraza, con una vista general de George Town y la costa.


Y la lástima es que no tuviésemos más tiempo para subir en funicular hasta la estatua gigante de Buda (íbamos a perder el avión), porque la vista desde allí prometía aún más.

Después de caminar más de media hora por el arcén de una carretera de kampung (zonas rurales), conseguimos encontrar un taxi que nos llevase al aeropuerto, finalizando así la visita a Penang, y a las ciudades imprescindibles si vienes a vivir a Malasia.

En fin, que me he hecho de rogar, pero en un mesecito he recuperado el tiempo que me faltaba por invertir en este país. Me faltaría solamente el Taman Negara... vaaale, y un montón de sitios más. Pero la aventura de este año y los viajes que ya tengo programados no me va a dejar mucho espacio para maniobras extra...

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