miércoles, 1 de diciembre de 2010

Cosas de vivir en (Mal)Asia: corrupción por doquier


Volviendo de comer, mi compañera de trabajo, malaya ella, se encuentra una multa de aparcamiento en el limpiaparabrisas de su coche.
  • ¿Por cuanto te sale la broma?
  • No lo sé, nunca pago. Tengo unas cuantas ya, pero nunca las he pagado.
¿Y creéis que a alguien le importa, o que alguien se va a preocupar porque esta chica pague? Pues claro que no.

Eso supondría un esfuerzo, y para, digamos (por mi experiencia de más de un año aquí), un 75% (amplio) de la población, esas cosas (el esfuerzo) no se hacen*.

En lugar de eso, hay un sector de la sociedad (afortunadamente parece estar disminuyendo) que intenta primero hacer la trampa. Uno de los casos más cantosos es el de los taxistas. Y más concretamente los taxistas indios y malayos*. No sabéis lo ridículo que es ver un taxi con la pegatina grande en la puerta "El regateo está prohibido - Este taxi utiliza el taxímetro" (obligatoria por ley en Kuala Lumpur) mientras el taxista te espeta "¡50 ringgits!" por una carrera que no vale ni 10 ringgits.

Suele suceder (como en todos los sitios) que la gente, cuanto más estudiada está y más alejada de la mediocridad de los servicios medios de Malasia, también está más alejada de la estafa. Triste, pero son únicamente ellos.
Bueno, a excepción de los funcionarios de las administraciones públicas... Esos están dentro de la corrupción, la corrupción es parte integrante del sistema y parte de ellos. Por muy estudiados y muy alto que hayan llegado, son los que más lujos de choriceo, trampa y cartón se permiten*.

En eso quizá no se diferencian tanto de occidente...

Pero volviendo a lo que me contó mi amiga malaya, aproveché a contarle lo que me contó a mí Luisa:

Una amiga mía iba conduciendo, se pasó de velocidad y la pararon. El policía le puso clara la situación:
  • Señorita, iba usted demasiado rápido. Le tendré que multar, lo cual le costará unos RM 300. O también podemos arreglar eso entre usted y yo por RM 50.
  • Hmmm... pues múlteme.
El guardia se queda con cara de "esta no me ha entendido", y le resume nuevamente:
  • Señorita, podemos arreglar esto por RM 50 y le saldrá mucho más barato que pagar la multa.
  • Que no, que no. Múlteme.
Ante lo cual el policía se lo piensa durante dos segundos y simplemente le responde «Ande, siga... puede irse...». Insólito, ¿verdad? Ese es el espíritu del que hablaba*.

Digamos que este caso concreto de los policías de tráfico podridos no funciona el 100% de las veces, pero digamos también que te funcionaría el 95% de las veces. Ahí ya depende de cada uno: si se quiere matar dos pájaros de un tiro, siendo honesto y que te salga gratis... o que te salga mal y tengas que pagar RM 300 de multa por no haber pagado al policía corrupto RM 50. ¡Por chorizo!

* * *

Para terminar, un dato curioso: en Bahasa Malasia se llama a las administraciones públicas "amanah raya". Paradójicamente, la traducción literal de eso es "gran confianza"... sí, claro, nada me inspira mayor confianza que los entes públicos de Malasia...

* Nota reiterativa: Esta opinión privada se basa en mi vida diaria aquí. Como siempre, existen honrosas excepciones a las generalizaciones de las que hablo. Pero desafortunadamente, son muy pocas.

5 comentarios :

Alberto dijo...

Yo he tenido la oportunidad de ver las dos caras de la autoridad en Asia y, de verdad, no sé con cual quedarme.

En Vietnam me pusieron una multa por conducir con la moto en el carril equivocado. Es posible que la ley diga que es ilegal circular en moto por el carril izquierdo, reservado para coches, pero todos los vietnamitas lo hacen y creo que el policía me paró a mi por ser extranjero. En fin, me empezó a pedir papeles y como no los llevaba encima al final me puso la multa mínima pero se quedó con el cambio de propina. Todo se arregló en 5 minutos con 100000 dongs = 4 euros.

En Japón me pusieron el otro día una multa de aparcamiento indebido por 10 minutos en una ciudad a 60 km de donde vivo. En la multa no dice nada de qué hay que hacer con ella pero al devolver el coche en mi ciudad me dijeron que tenía que haberla pagado en la ciudad donde cometí la infracción, tenía 30 días o me exponía a que me llevaran a juicio. Así que tuve que volver a recorrer los 60 km para ir a la comisaría. Allí el policía me dice que necesita mi pasaporte para comprobar las entradas y salidas del país y verificar que mi permiso de conducir internacional es legal (sólo es valedero durante un año y en caso de renovarse exige pasar al menos 3 meses fuera del país, sino cumples eso te pueden acusar de conducir ilegalmente lo cual agrava la situación). No llevo el pasaporte encima así que me toca volver otra vez, no se pueden hacer excepciones, aunque por suerte me dice que hay una comisaría más cerca de mi ciudad. Voy a la otra comisaría y después de 1 hora comprobando el pasaporte y el carnet de conducir internacional me entrega la multa, 15000 yenes = 140 euros. No la puedo pagar allí, tengo que esperar al día siguiente para pagarla en el banco.

Como puedes imaginar prefiero mil veces conducir un vehículo en un país como Vietnam que en Japón. Los costes de cometer una infracción en un país desarrollado requieren más tiempo y dinero.

Hugo Pacheco dijo...

Pues yo vivi 6 anos en Lisboa y nunca pague una unica multa de aparcamiento...no por pereza pero porque taambien sabia que no pasaba nada.

De los taxis ya te lo he dicho...solo es enganado quien quiere, aun que eso si son unos hijos de puta! Pero hace menos de 10 anos en Lisboa una pareja Japonesa pago 70EUR para ir desde el Aeropuerto al Sofitel (10 minutos = 5 EUR), y como esos mucho mas. Lo que pasa es que en nuestro pais no lo notamos porque no somos turistas (extranjeros).

Lo de la policia estoy con tu amigo...que me dejen solventar la cosa ahi y en el momento. En Portugal hay fotos de los policias escondidos bajo puentes y arboles para cojer a la gente en las autopistas. A mi una vez un coche civil (sin pegatinas) se puso detras de mi, me hizo acelerar dentro de Lisboa y en seguida me paro y me dio una multa de 300EUR...para hijos de puta esos.

Enfim Malasia tiene muchos defectos pero nada que no pase en nuestros paises tambien.

Malaysia Boleh!

Navarrete dijo...

Yo opino que no es justo el tema de dar una mordida para escaquearte de una multa, pero, a mi me paso igual que a Alberto en Cambodia, y por 3 euros todo solucionado. El tio estaba contento, y yo pague mi infracción.

Pero en Europa, y en Japon como ha comentado Alberto el tema es que la autoridad es muy coercitiva, y pasa exactamente igual que pasa en Asia pero a niveles que nosotros la gente de a pie no vemos.

Sin embargo, todavia creo que lo suizos son los jefes para esto, en determinadas regiones de Suiza, los vecinos de zonas residenciales puede poner multar a otros vecinos por no aparcar correctamente, o exceso de velocidad...imaginate eso en España...y a tu vecino el que te cae mal no tendría buzones para meter las multas...hahaha

Jago dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jago dijo...

"Sólo es engañado quien quiere", me acabas de descubrir el mundo, Pacheco... claro, yo cuando me dicen "80 ringgits" pues le respondo "oh, por supuesto, voy con usted porque quiero que me engañe"... xDDD Obviamente nunca me subo en esos taxis, lo cual no significa que ellos no hayan intentado engañarme.
Y Jose, no te equivoques... no pagaste tu infracción... pagaste el precio que cuesta librarse de pagar la infracción.

Y respecto al caso de Lisboa que contáis, el hecho de que pase en vuestras ciudades no quita para que no deje de pasar en Malasia, y no se está menos podrido por ello.

Sigue habiendo excepciones en todos los casos, lo que importa es cuál es la norma. Personalmente, y para que un país no sea [perdón por la expresión] el c*** de la Bernarda, prefiero el caso de Japón. Creo que soy un poco menos egoísta en eso que vosotros y prefiero pensar en porqué no progresa el país más que en cómo pagar yo menos. Prefiero que sean más severos y entonces la gente se acostumbre a seguir un poco una ruta y que no dé todo exactamente igual.

Lo que cuentas de Suiza ya me parece extremo. Eso sí que no me parece razonable. Y me da que en Singapur Corporation van por ese camino también.