lunes, 6 de mayo de 2013

Cosas de vivir en (Mal)Asia: La sensación de "si mando yo, gano yo"


Ayer se celebraron las decimoterceras elecciones generales "democráticas" de la historia de Malasia, que ha ganado el Frente Nacional.

Escribo "democráticas" porque está tremendamente extendido entre la sociedad el pensamiento de que han sido de todo menos limpias. Hace años se viene anticipando esta situación con las anteriores manifestaciones que pedían un proceso de elecciones limpio y válido.

Yo no tengo ninguna prueba a favor o en contra, pero hace mucho tiempo que se habla entre la población de prácticas como los votantes fantasma, la compra de votantes, etc.

Pongámonos sobre el terreno de lo que pasaba ayer: A las urnas concurrían, entre otras menores, las dos principales coaliciones que aspiraban a regir el país: el Frente Nacional (Barisan Nasional), que con un nombre u otro ha presidido siempre el país desde la independencia en 1957, y el Pacto Popular (Pakatan Rakyat), con una vida más corta.
  • Frente Nacional es más un partido en sí que una coalición, y está compuesto por la organización pro-malaya UMNO (United Malays National Organization, el conservadurismo puro y duro, impulsor del principio de la "supremacía" de la raza malaya entre otros), la organización china MCA (Malaysian Chinese Association, que apoyan el conservadurismo y la continuidad del gobierno porque les va bastante bien así), y el consejo indio MIC (Malaysian Indian Congress, que con lo poco que se tiene en cuenta a los indios en este país, debería darles vergüenza aliarse con UMNO... pero los pocos que están arriba, salen ganando).
  • Pacto Popular está formado por 3 partidos, de por sí minoritarios: Partido de la Justicia Popular, Acción Democrática y Partido del Islam, siendo los dos primeros más plurales en términos de raza que los mencionados en el punto anterior, y reflejando la voluntad de cambio y mejora.
Aviso importante: En este punto, recordemos que es necesario entender la diferencia entre malasios y malayos:
  • Malayos: todo integrante de la raza/etnia malaya, la dominante en número en Malasia.
  • Malasios: todo ciudadano del país, con pasaporte de Malasia. El 95% de los malasios son o bien de raza malaya, o china, o india o indígena.

El Primer Ministro Najib Tun Razak tras la
victoria del Frente Nacional ayer. Foto: Reuters.
A pesar de que la mayoría daba por hecho que el proceso estaría falseado y amañado, los malasios han ido expresando en las redes sociales su consternación y decepción por el resultado. Por razones obvias, los que más expresan su decepción son sobre todo de razas no malayas (sobre todo chinos y occidentales que llevan tiempo viviendo aquí), pero no exclusivamente. Hay también malayos que son conscientes de lo oscuro de la situación.

Como he mencionado al principio, hace muchos meses que se habla de que habría prácticas oscuras por parte del gobierno. Entre la más mencionadas, se dice que el gobierno estaría dando documentos de identidad de personas que ya han fallecido a inmigrantes indocumentados de zonas/países más pobres/desfavorecidos, véase Bangladesh, Indonesia, etc, a condición de que voten al Frente Nacional.
La otra sería la práctica de inflar las urnas al finalizar la jornada electoral.

Respecto a la primera de las dos, ya he visto en Facebook alguna foto de gente que ha encontrado, comprobando el censo electoral, el nombre de familiares ya fallecidos y que habían sido dados de baja, censados en otras ciudades completamente diferentes a las que solían vivir.

Todos estos "hechos probados" que se han visto en meses anteriores han avivado mucho la polémica y la sensación de estafa tras las elecciones. Para tratar de eliminar dudas, el Primer Ministro Najib Tun Razak respondía en su Twitter a las oleadas de críticas sobre lo oscuro del proceso:
Traducido como «Esta elección ha sido auténtica, limpia y transparente. Espero que la oposición acepte el resultado con el corazón.»


Sin embargo, por lo que he leído por ahí, la victoria del Frente Nacional tendría una explicación relativamente válida más allá de la creencia de la gente de que el proceso está amañado, y estaría basada en el modo en que se reparten los escaños en el Congreso. Si nos fijásemos sólo en los términos de reparto basado en la densidad demográfica (que no son los únicos que cuentan en el caso que nos ocupa), tendría alguna semejanza con el método usado en España.

Como no me quiero meter muy a fondo (porque no soy ningún experto en política), aquí va la explicación, muy reducida:

Según los analistas, se pueden ganar las elecciones de Malasia con sólo el 20% del voto popular.
Aunque los habitantes de las zonas urbanas, con su voluntad de cambio, sentido de rebelión, etc, voten a la oposición, existe una gran masa de gente en las zonas rurales (mucho menores en densidad de población, pero con mayor cantidad de población en total) que siguen necesitando las pequeñas ayudas del gobierno. Este les mantiene contentos con muy poco, lo que supone ganar un voto de forma muy barata y muy rentable.
Esta situación, de sobra conocida por el gobierno, se habría utilizado para crear un reparto en el que los habitantes de las zonas urbanas votarían a unos pocos escaños solamente, mientras que las amplias zonas rurales votarían a muchos más escaños.

Y esa podría ser la más probable causa de la nueva victoria del inmovilista Frente Nacional; esa gran masa, complacida y conformista, sumada al modo de reparto de los escaños del Congreso, diseñada hace unos 15 años por, oh casualidad, el propio Frente Nacional (por supuesto al frente del gobierno).


Lo cierto es que esta explicación no termina de convencer a la mayoría de la opinión pública, al ciudadano crítico, que encuentra muchos defectos en el proceso, e incluso le constan; sin embargo, la explicación que he encontrado por ahí, parece bastante válida.

¿Estamos ante un caso de hechos probados VS la navaja de Ockham? Ahí radica la sensación que se respira hoy más que durante los últimos meses de que el gobierno ha decidido usar su poder y decirnos, sin palabras "aquí mando yo, por lo tanto también gano yo".

* * *
Para el que esté interesado (y lea inglés fluído), hace un par de semanas leí un artículo en Bloomberg de un analista occidental que retrataba, desde un punto de vista bastante objetivo, la situación actual del país y del gobierno, de cara a las elecciones. Me parece bastante interesante e invito a leerlo a quien quiera: «Malasia necesita salir del camino a la mediocridad».